miércoles, enero 30, 2008

Grandes esperanzas

Caminaba por la ciudad de alasitas, me había escapado de un mundo serio, no importaba la lluvia y el frío. Esa avenida de automóviles de verdad estaba ahora enteramente dedicada a autitos pequeños de mentiras, dedicada a fútiles esperanzas, a astillas que amenazaban la realidad.

Ver todo eso, con una canción en quechua que venía de algún lugar y un poco de ese antiguo olor de incienso, me vino un poco de felicidad. Ganas de llorar al mundo mi felicidad.

viernes, enero 25, 2008

menos mal que está nublado

viernes, enero 18, 2008

Ego ismo

A veces hay días en que dejas de ser tú por las cosas que haces por los demás. Entre estupideces y formalismos se pasa la vida y yo solo quisiera escapar y emprender un viaje, aunque sea en el recodo de mi cuarto con mi computadora, escribir hasta las cuatro de la mañana.

lunes, diciembre 24, 2007

De encuentros y encrucijadas

Como dice Bryce en algún relato, lo mejor de un cafecito es cuando éste se ubica de tal manera que a través de sus cristales hacia la calle se pueda apreciar el venir de una mujer y cómo se va.

Este acontecimiento puede considerarse de lo más inocente: ella camina por la acera mirando un punto fijo hacia delante, el ritmo de sus caderas es uno, nada puede perturbar su paso, de pronto gira la cabeza hacia él, abre los ojos como saludándolo pero sigue su camino sin esperar respuesta.

¿El uso de los cristales puede ser tan diametral? Para él es el medio de ver el mundo sin ser percibido, para ella es el reflejo gratuito de sí misma. ¿Realmente salieron ilesos?

jueves, diciembre 20, 2007

Barrio Municipal

Me cambio de lugar, de humores y amores, de caminos por realizar y dejar, a una bifurcación que me permita recibir del sol y la luna, para mirar mejor la selva, tienes que verlo.

sábado, diciembre 15, 2007

No pude

Tal vez en verano.
Deja que pase esta estación que se justifica en sus últimos días.

martes, diciembre 11, 2007

El disfraz de la sangre

La coherencia también tiene que ver con la larga melodía que llevas, como si se tratara de un proceso lento, liberado, vasto; como uno de tus abrazos. Lo inusitado de tus post: la simple imagen, una frase, un capítulo... es el curso impredecible de tus escritos y, sin embargo, los mismos acordes, el mismo fondo blanco desde que naciste para mí. Será tu naturaleza viajera: ser invariablemente la misma y distinta. Como decir: quiero que siempre vuelvas por última vez. "Tómate tu tiempo, de prisa". Como cuando te atreves a comentar, decirme algo nuevamente... y renunciar, Sofía, justo cuando ya has escrito algo, cuando la sangre te rebasa y el instinto de sobrevivencia te pide regresar y decir, otra vez, nunca más.

jueves, diciembre 06, 2007

era la pág.77

Y nunca sabrás, aunque esa noche lo hayas vivido, si Javier, como tú, al acercarse, con las manos abiertas en la cama sin sábanas, a tocarte de esa manera, estaba negando, como tú, todos los actos externos del amor, todos los actos cometidos para convertir al amor en una semblanza de nuestra relación con los demás, y entonces te dijiste que sí, él nunca te había besado en público, nunca te había mostrado a los demás, nunca se había acercado a ti para matar el tiempo, nunca había aprovechado el ocio para el amor y, tampoco, lo había deformado con la insistencia, verbal o de actitud, que nos impulsa a buscar en ese acto un valor, un significado, una palabra ajena al hecho mismo, al acto suficiente. Por eso lo besabas con esa libertad y cerrabas la imaginación al rumor persistente de la noche cerca del mar, con sus grillos y fogatas, sus mandolinas y su oleaje débil. La relación verdadera era entre tú y Javier y no significaba, al realizarse, nada fuera de sí misma, nada que explicara al mundo y a los demás; y, no obstante, sólo allí, escondida entre los brazos de Javier, y Javier oculto en la oscuridad de tu carne abierta, se ordenaba, como un don de la gracia, porque se acostaban juntos sin solicitar nada, el mundo exterior. (p. 77)

Entonces tú y él se esconden en la cabaña, escuchan el paso del viento sobre los tejados, se abrazan, fingen el temor que los acerque, se entregan a los besos largos, besos de horas, horas de besos, largas, imprevistas, siempre llenas de sorpresas, cada vez más largas, como si fuesen adquiriendo una sabiduría idéntica a la lentitud, a la suspensión de todo lo innecesario, lo ajeno a las horas y los besos, recostados junto al fuego, sobre la piel de borrego encima de las baldosas húmedas, mirando hacia el techo de vigas que sostiene, retiene, rechaza los brazos de la tormenta. (p. 78)

También el mundo tenía un nombre y era de ustedes porque sólo lo poseían alejándose de él para dominarlo desde esta soledad tan cercana en la que podían mirarse, el uno al otro, enteros y al mismo tiempo unidos sólo en el arca oscura y pulsante del vello y los labios y el disfraz de la sangre. (p. 79)

miércoles, diciembre 05, 2007

¿Cuándo uno se calla?

Cuando uno quiere ver los detalles de la noche, las sombras que se cruzan, el sonido de los pasos que se confunden. Cuando se quiere llevar cada segundo que pasa fuera del tiempo, del presente. Cuando todas mis ansias de maldad y bondad se han ido.

Cuando uno ya no quiere más morir ni vivir, ni recordar ni pensar, sino suspenderse en esa otra forma de abismo que casi podría ser amor (no de telenovela, de novela, de los otros, de los nuestros, tampoco de ti, ni de mí, sino de la imposibilidad de entender).

Callar para que las respuestas sean. Para que el asombro le siga dando aire a este cuerpo que casi no respira.

Callo cuando veo el brillo de tus ojos buscando algo que te agrade en esta ciudad. Callo para no ensordecerte diciendo nada.

lunes, diciembre 03, 2007

El santo remedio

No sé qué escribir en este momento, sólo tengo el sentimiento dentro, indescifrable y misterioso. Hago una retrospectiva a lo que ha escrito este seudónimo. Para mí están claras las formas que hay debajo de los dólmenes, quizá para otros son otras palabras, aquellas que están cubiertas con esa tierra que les he puesto para que parezcan mías. Voy olvidando, sin embargo, poco a poco, qué cantidad de mí está en esos post.

Allí, aquí, ahora se han fusionado no solo yo y mis lecturas, si es que no es lo mismo, sino también un agua cristalina venida del sur. Ha tenido que recorrer el mundo para detenerse en estas palabras hechas de nada y lo ha completado todo.

La escritura entonces ha tenido una segunda oportunidad. El círculo se estaba haciendo aburrido; la joda, tediosa. Tenía que desembocar en algo. No veía otra alternativa que decir en uno de los post: “cerrado por derribo”.

Y ya ves, ahora sueño contigo toda la noche.

viernes, noviembre 23, 2007

Un quiebre


Caminaba bordeando, un poco frenético y recordando las huellas dejadas en otro camino. Luego apareciste luciendo tu brillo, tu porte soberano, como si hubieras devorado la distancia, como si estremecieras la tierra por haber galopado desde ese otro lado.

Qué hermosa era tu espera. Quise gobernar el paso, frenar la fuga, pero ya estaba muy cerca, ya me había quitado las riendas. Y no pude contenerme en ese borde del precipicio, con la sangre caliente, con el brillo en la mirada, perdido en el latido de tu corazón.

viernes, octubre 19, 2007

El arte de la fuga

CHABUCA GRANDA decía:

"A José Antonio de Lavalle y García, barranquino, gran señor peruano, angustiado desde su juventud por la desaparición irreparable de nuestra esencia, por ejemplo "el caballo de paso": desaparecía este admirable animal de trabajo y viajes largos. José Antonio me contó tanto de este caballo que le hice esta canción pero no me oyó, por eso la letra tiene la fuga al final."

viernes, octubre 12, 2007

Lola

Bueno señoras y señores, ya me voy
Have a good evening
Y como dice Celia:
My English is not very good looking
Que Dios me los bendiga

martes, octubre 02, 2007

Leer contigo hacia el alba

Friolento y saltando en el asiento trasero del coche, Díaz Grey olvidó la jornada mientras recordaba sensaciones de otros paisajes invisibles, de otras travesías nocturnas en inviernos lluviosos, de rostros y ademanes, de soledades, de repentinas y cortas creencias. Desde hacía muchos años su memoria era impersonal, evocaba seres y circunstancias, significados transparentes para su intuición, antiguos errores y premoniciones, con el puro placer de entregarse a sueños elegidos por absurdos.

(Onetti. Juntacadáveres, p. 31).

jueves, septiembre 20, 2007

--<-@

Soñaba alguna vez que te encontraba en una plaza cerca de un árbol, que te hacía una broma con el perro que llevabas. Hacemos un recorrido pero el perro vuelve a cada momento la cabeza, como si quisiera cerciorarse de que en verdad estás conmigo. Y me siento perdido en un inmenso parque de una ciudad extraña, todos me llaman Fernando Ducrot.

El miedo me corroe, el miedo de ver la rosa del sueño en la realidad. Talvez sea necesario que sea otro.


sábado, agosto 11, 2007

Una rendija

Hoy necesito una fiesta, una que me haga olvidar toda esta garúa de arena. Que sea parecida a un medio día al salir de una oficina. Los colores tan reales de los árboles, de los letreros, del humo en el sol. De mi saberme caminando. Capaz de hacer lo que quiera, de ir donde quieras, aunque sea un engaño.

miércoles, junio 27, 2007

Camino en mi soñar

Camino en mi soñar
y sueño al caminar
que esos pasos me conduzcan hacia ti.
Alcanzo a vacilar
vacilo al alcanzar
aquel camino que te separó de mi.

Mas cuando yo bailo
vuelvo a respirar,
dejo mi letargo,
brillo un poco más,
por un instante puedo olvidar
todo mi quebranto,
mi eterna soledad.

Hoy grito por salir
y salgo a gritar
tu nombre a cada esquina que te vio pasar.
Cansado ya de andar,
andado en el cansar,
le ordené a mis pies no dar un paso más.

No le digas: Octavia
Texto: Jaime Saenz
Y caminar por otras veredas, renunciar a viejas costumbres, gustos que hacen daño. Por qué no irse de una vez a la ciudad del sueño, a cantar junto a unos niños, en una plaza por donde seguro caminó el deseo. Resulta hasta perfecto. Enfrentarse al descocierto, a la esperanza de no saber qué pasará, es un poco vivir de verdad. Finalmente, ya no te quiero.

miércoles, junio 13, 2007

Una temporada en el limbo

Existen viajes en tren hacia el norte, no sé si yo tomo los trenes o ellos me toman a mí. No sé quién escribe esto. Y sueno fatalmente a Borges. Mierda.

Creeemos que somos nosotros los que escribimos al apretar una tecla y vemos aparecer las letras, y releerlas y recorrer el cursor para corregir un error.

¡Cuánta razón tenían nuestros antepasados, hoy mal llamados indígenas (indigentes)! Sabían que había un algo misterioso para cada ejecución. Sabrían que entre el pensamiento de matar a alquien apretando el gatillo y el dedo mismo aprentado el gatillo de marras, hay un mecanismo interno indescifrable: físico, mental o yo qué sé.

¿Soy dueño de mi destino de no escribir más que esto? ¿Estoy tomando decisiones?

Y claro, ¿quién gobierna y siempre ha gobernado el país?, ¿quién siempre ha estado allí con su poder?, incluso aliándose con el enemigo: los ricos. Pero al espectador no le interesan las leyes internas del truco, quiere ser engañado, incluso si sospecha que una paloma ha muerto.

Ahora mismo, soy un sujeto según cuántos me lean. Me resumo en una cantidad. He sido robado, mediatizado, manipulado y regulado por un "otro" mecanizado: la red. Y claro, ésta es una hija de la globalización (eufemismo que las grandes empresas le pusieron al monopolio).

La red es mi dios, así como el sol lo era para un inca. Él intercede desde los teclados hasta ti. Me libera de mi cuerpo.

martes, mayo 08, 2007

Sentir

Ven y toma mi mano,
deseo contactar a los vivos.
No estoy seguro de entender
el papel que tengo que interpretar.

Me siento y hablo con Dios
pero él sólo se ríe de mis planes.
Mi cabeza tiene un lenguaje
que tampoco entiendo.

Sólo quiero sentir el amor verdadero,
sentir el hogar donde vivo,
porque tengo mucha vida
corriendo por mis venas
que se va desperdiciando.

No quiero morir
pero tampoco me entusiasma la vida.
Y antes de enamorarme de alguien
estoy preparándome para dejarla.

Me asusto hasta morir,
por eso sigo corriendo.
Antes de llegar,
ya me veo volver.

Sólo quiero sentir el amor verdadero
y una vida eterna.
Hay un hueco en mi alma
lo puedes ver en mi rostro
es un lugar realmente enorme.

Traducción libre: Robbie Williams, Feel

viernes, mayo 04, 2007

A propósito de un paréntesis

Dos puntos que se atraen no tienen por qué elegir forzosamente la recta. Claro que es el procedimiento más corto. Pero hay quienes prefieren el infinito.

Las gentes caen unas en brazos de otras sin detallar la aventura. Cuando mucho, avanzan en zig-zag. Pero una vez en la meta corrigen la desviación y se acoplan. Tan brusco amor es un choque, y los que así se afrontaron son devueltos al punto de partida por un efecto de culata. Demasiado proyectiles, su camino al revés los incrusta de nuevo, repasando el cañón, en un cartucho sin pólvora.

De vez en cuando, una pareja se aparta de esta regla invariable. Su propósito es francamentelineal, y no carece de rectitud. Misteriosamente, optan por el laberinto. No pueden vivir separados. Ésta es su única certeza, y van a perderla buscándose. Cada uno de ellos comete un error y provoca el encuentro, el otro finge no darse cuenta y pasa sin saludar.


El encuentro, Juan José Arreola.