
Imaginen esta estructura aplicada a la literatura.
Les hablo de esto gracias a un comentario de Darío Luna respecto a una obra en ese sentido. Es un relato que quisiera leer, es del boliviano Roberto Cáceres y se llama “Línea 257”. Darío Luna dice que tiene una genial estructura.
Es interesante esta propuesta pues cronistas bien informados afirmaron durante la colonia temprana que, a diferencia de los qhipus comunes, ciertos qhipus registraron poemas o historias. ¿Cómo pudieron los cordeles representar el lenguaje? El enorme corpus de qhipus descritos por los Ascher y estudiado por Urton y otros, en efecto, contienen ejemplos contrarios a la norma aritmética, pero la relación entre lenguaje y cordel sigue siendo oscura y constituye una frontera de investigación. Esta obra, publicada por la editorial Yerba Mala Cartonera, quizás nos muestre algo.
Por lo que leemos en el comentario, tendría esta estructura:

Sin duda, las influencias de Guamán Poma de Ayala, una literatura mestiza, se va desarrollando y renueva la literatura del Sur.
En la foto de arriba, el dibujo de Guamán Poma de Ayala de 1613.
Si se quiere catalogar la política en Bolivia, no es en función a la izquierda y derecha, sino en función a los cambas y collas. Reconozcámoslo. Fruto de esta disputa, mediada de racismo, en los partidos de fútbol en Santa Cruz, capital del oriente boliviano, algunos aficionados ‘mezclan la política con el fútbol’, un hecho criticado recientemente por todos los medios. 
