jueves, diciembre 14, 2006

Cadáver exquisito

  • Bloom habla del desamparo de las influencias.
  • Los niños hablan de los derechos de autor en la red.
  • Borges dice que todo autor en realidad repite cuatro historias básicas.
  • La Biblia se repite todos los días.
  • Lechín se une a la repetición política.
  • “Mi temor es el plagio” dice una bloggera.
  • Lundin Peredo dice que no tiene miedo al plagio.
  • En El País dicen que la red es una comunidad boba.

    ¿Quién dice la verdad?
    Todo es plagio, señores. Y no me queda más que hacer otra cita.
Una de Fito Paez en su canción, y miren cual, Cadáver exquisito:

Amor, todo es imperfecto y obvio.

martes, diciembre 12, 2006

¿Se puede ser Neruda o Alberti o Sabines?

Es posible, aquí lo dice Jaime Sabines, ignorando que en realidad dejó de ser él mismo para ser Jaime Sabines.

Me daba cuenta de que copiaba. Seis meses de puro escribir como Neruda, estos otros seis, puro escribir como Alberti, estos otros como García Lorca y estos otros como Juan Ramón. Así fue por etapas bien claras, definidas. Hasta que durante el año en Chiapas me tomé a mí mismo sin copiar. Cuando vine a estudiar a Filosofía y Letras, en 1949, me puse a escribir como Jaime Sabines.

Por eso, más tarde, escribiría un poema como éste:


Roto, casi ciego, rabioso, aniquilado,
hueco como un tambor al que golpea la vida,
sin nadie pero solo,
respondiendo las mismas preguntas para las mismas cosas siempre,
muriendo absurdamente, llorando como una niña, asqueado.

lunes, noviembre 20, 2006

Escribo en el polvo, corropompido de memorias

Hoy me he sentido tan abandonado, otra vez
y tú me hablas a través de las sombras
Me quedo en cuartos cerrados, usando palabras frías
Capturado por la noche

El deseo de vivir se escapa de mis brazos
y siluetas extrañas me susurran tus pensamientos, gritan tu tristeza
Aquí hicieron cambiar todo y soy incapaz de enfrentar otra muerte

Crédito a mis palabras
Escribo en el polvo, corrompido de memorias
Confieso mi esperanza y reconozco mi soledad

Tu risa llora la verdad
me empuja a las esquinas
confirman el epitafio de mi alma
y exhiben mi desconocido karma


Credende de Opeth (traducción libre)

Dedicado a una bloguera

martes, noviembre 14, 2006

El Che en nuestra mente


Este es el dibujo realizado por un joven de primaria de un colegio de La Paz. Me recuerda a una nota de Roberto Lucio Cáceres. Él pregunta si Ernesto Che Guevara habría leído una serie de libros bolivianos (una lista que se le encontró cuando murió) para abordar Bolivia. Yo me pregunto si para conquistar una región hay que leer la literatura que tenga. Leí alguna vez, no recuerdo dónde, que si un extraterrestre quisiera conquistar el mundo con eficacia, tendría que leer la Biblia.

En el caso del Che, por las crónicas y escritos sobre su opinión para Bolivia y Sudamérica, podría asegurar que sí leyó las obras de la lista que encontraron cuando lo asesinaron, y quizás mucho más. El hecho de que lo asesinaran fue porque los que lo mataron en realidad nunca leyeron la literatura de su país.

Así como en este colegio, esperemos que no pocos prefieran dibujar al Che en vez de dibujar a Ricky Martin.

lunes, octubre 30, 2006

Una posible literatura del Quipus



Un qhipu consiste, mínimamente, en un cordel principal o troncal, del cual penden colgantes. Cada nudo (o vuelta de nudo largo) atado en la parte inferior del colgante indica una unidad, mientras que los nudos atados en grupos hacia arriba indicaban, respectivamente, decenas, centenares, y millares.

Imaginen esta estructura aplicada a la literatura.

Les hablo de esto gracias a un comentario de Darío Luna respecto a una obra en ese sentido. Es un relato que quisiera leer, es del boliviano Roberto Cáceres y se llama “Línea 257”. Darío Luna dice que tiene una genial estructura.

Es interesante esta propuesta pues cronistas bien informados afirmaron durante la colonia temprana que, a diferencia de los qhipus comunes, ciertos qhipus registraron poemas o historias. ¿Cómo pudieron los cordeles representar el lenguaje? El enorme corpus de qhipus descritos por los Ascher y estudiado por Urton y otros, en efecto, contienen ejemplos contrarios a la norma aritmética, pero la relación entre lenguaje y cordel sigue siendo oscura y constituye una frontera de investigación. Esta obra, publicada por la editorial Yerba Mala Cartonera, quizás nos muestre algo.

Por lo que leemos en el comentario, tendría esta estructura:


Sin duda, las influencias de Guamán Poma de Ayala, una literatura mestiza, se va desarrollando y renueva la literatura del Sur.


En la foto de arriba, el dibujo de Guamán Poma de Ayala de 1613.

miércoles, octubre 25, 2006

El fútbol desborda sus límites en Bolivia

Si se quiere catalogar la política en Bolivia, no es en función a la izquierda y derecha, sino en función a los cambas y collas. Reconozcámoslo. Fruto de esta disputa, mediada de racismo, en los partidos de fútbol en Santa Cruz, capital del oriente boliviano, algunos aficionados ‘mezclan la política con el fútbol’, un hecho criticado recientemente por todos los medios.

Cabe preguntarse si en el fútbol, al igual que en otras aficiones, como la literatura por ejemplo, es conveniente mezclar contenidos políticos. Yo opino que es saludable. En un post posterior diré porqué.
Una hincha del equipo Oriente Petrolero.

martes, octubre 17, 2006

Miremos la ficción en Bolivia

Acabo de saber que los presos de las cárceles tendrán una huelga. Yo me pregunto huelga de qué (¿en qué labor?). Y también me pregunto qué piden: derogar la ley 1008 porque les prohiben de dos derechos fundamentales: el derecho a insertarse en la sociedad y el derecho a presumir de inocencia. Dos derechos universales en cualquier parte del mundo, que sólo se aceptó en Bolivia por imposición de EEUU.

¿Cómo los presos nos hacen dar cuenta de eso? ¿Cómo un preso puede hacer huelga? ¿Dónde se ha visto eso? Sólo en Bolivia. Abramos los ojos, sólo en Bolivia podemos llevar a tal extremo la ficción, sólo aquí nos inventamos cosas así.

miércoles, octubre 11, 2006

La siesta de Roberto Cáceres

Detesté cuando alguien me recomendó que no era bueno descansar porque uno olvida los retos, el trabajo, el sufrimiento. Odio el trabajo, visto así, y espero no hacer nada a lo que no le encuentre placer. La pasión también es trabajo, pero uno distinto.
Reviso esta obra que da luces de dónde podría dirigirse el teatro boliviano. Aborda un humor muy peculiar.
Portada La vida es siesta de Roberto Cáceres

EXTRACTO:

FIDELIO
Sí, compadre. Pero yo soy más diplomático. Más di-plo-má-ti-co. Le he dicho: “Oye, Eleuteria, ¿Quién manda aquí?” Y ella me ha dicho: “Yo”.
DIONISIO
Ya ve, eso pasa por la crisis actual. Por eso ahora hay que divorciarse, ¡y uno anda mejor y de manera autónoma!
FIDELIO
Sí. Y se quedan con el departamento, con los muebles… y encima les tienes que pasar una pensión toda la vida. Por eso cuando yo me casé me hey dicho: “Fidelio, a ti que no te friegue nadie”. Y en vez de entregar en el registro civil mi certificado de nacimiento, entregué el de un amigo. Así que el que está casado con mi mujer es otro y no yo. Y si un día se acuesta con otro, o me pide la separación y dinero, es cosa de otro y no mía.
DIONISIO
(Casi de manera gangosa) ¡Ese es mi compadre, sí sabe! ¡Y el que sea sonso, qué estudie!
FIDELIO
Pero la cosa es que era mi amigo y sigue siendo muy, muy buen amigo…

La contraportada dice:

La peculiaridad del humor tiene sus cimientos en Plauto, en Cervantes. Esta pieza teatral propone, en consecuencia, hacer un híbrido con la cultura boliviana. Como si fuera el resultado de una conquista, pero inversa.

Esta obra la pueden adquirir de la editorial LULU, en esta dirección: http://www.lulu.com/content/466017
Roberto Cáceres ha escrito también el relato Línea 257 editada por Yerba Mala Cartonera.


Rulfo, otro copista

Borges y Juan Rulfo

En mayo de 1954 compré un cuaderno escolar y apunté el primer capítulo de una novela que durante años había ido tomando forma en mi cabeza (...). Ignoro todavía de dónde salieron las intuiciones a las que debo Pedro Páramo. Fue como si alguien me lo dictara. De pronto, a media calle, se me ocurría una idea y la anotaba en papelitos verdes y azules.»

Tras el éxito de la novela que escribió como si fuera un copista, ya no volvió Rulfo a escribir nada más en treinta años. Con frecuencia se ha comparado su caso con el de Rimbaud, que tras publicar su segundo libro, a los diecinueve años, lo abandonó todo y se dedicó a la aventura, hasta su muerte, dos décadas después.

Cabe recordar a Jaime Saenz, entonces, cuando afirmaba. Un esritor no necesita escribir, es.

viernes, septiembre 22, 2006

El porqué del blog


Portada de Los deshabitados



35 años de edad… para un escritor son poquísimos. Todavía no he publicado nada. No importa. No es cuestión de cantidad. Ya veremos cuando comience el primero.¿Escribiré alguno? La verdad es que empiezo a perder confianza. No es paramenos. ¡Qué diablos! Si ni siquiera sé lo que quiero. A mi edad, un albañil ha hecho una casa. ¡Por lo menos! O un ladrón ha robado varias veces; estará metido en la cárcel; habrá logrado algo. Y yo, ¿qué? Sin embargo, me las arreglo para que me consideren un escritor…' (Fernando Ducrot).



Marcelo Quiroga Santa Cruz, Los deshabitados.



Así quiero comenzar este blog, pues considero que escribir es sobre todo leer. Mientras tanto, soy un servidor copista tuyo, si me ayudas, te estaré agradecido.