
Ese título pertenece a Virginia Ayllón. En el blog de Yerba Mala hallé una nota de ella con la que no estoy de acuerdo. Sin embargo a través de ella he llegado a desembocar en el loco, loco de locos.
El Arturo Borda. Me interesa este autor porque siempre tuvo excusas para no escribir. O escribía sin escribir como se escribe comúnmente. La Margo Glantz me mostró una forma fragmentaria de escribir (otra que escribe poco) pero Borda es más fragmentario. Como si quisiera hablar en otro idioma.
Qué coincidencia entre la Margo y Borda, ambos herederos de una cultura no occidental. Jaime Saenz
dice que cuando Borda se emborrachaba, empezaba a hablar en aymara.