sábado, agosto 11, 2007

Una rendija

Hoy necesito una fiesta, una que me haga olvidar toda esta garúa de arena. Que sea parecida a un medio día al salir de una oficina. Los colores tan reales de los árboles, de los letreros, del humo en el sol. De mi saberme caminando. Capaz de hacer lo que quiera, de ir donde quieras, aunque sea un engaño.