miércoles, octubre 11, 2006

La siesta de Roberto Cáceres

Detesté cuando alguien me recomendó que no era bueno descansar porque uno olvida los retos, el trabajo, el sufrimiento. Odio el trabajo, visto así, y espero no hacer nada a lo que no le encuentre placer. La pasión también es trabajo, pero uno distinto.
Reviso esta obra que da luces de dónde podría dirigirse el teatro boliviano. Aborda un humor muy peculiar.
Portada La vida es siesta de Roberto Cáceres

EXTRACTO:

FIDELIO
Sí, compadre. Pero yo soy más diplomático. Más di-plo-má-ti-co. Le he dicho: “Oye, Eleuteria, ¿Quién manda aquí?” Y ella me ha dicho: “Yo”.
DIONISIO
Ya ve, eso pasa por la crisis actual. Por eso ahora hay que divorciarse, ¡y uno anda mejor y de manera autónoma!
FIDELIO
Sí. Y se quedan con el departamento, con los muebles… y encima les tienes que pasar una pensión toda la vida. Por eso cuando yo me casé me hey dicho: “Fidelio, a ti que no te friegue nadie”. Y en vez de entregar en el registro civil mi certificado de nacimiento, entregué el de un amigo. Así que el que está casado con mi mujer es otro y no yo. Y si un día se acuesta con otro, o me pide la separación y dinero, es cosa de otro y no mía.
DIONISIO
(Casi de manera gangosa) ¡Ese es mi compadre, sí sabe! ¡Y el que sea sonso, qué estudie!
FIDELIO
Pero la cosa es que era mi amigo y sigue siendo muy, muy buen amigo…

La contraportada dice:

La peculiaridad del humor tiene sus cimientos en Plauto, en Cervantes. Esta pieza teatral propone, en consecuencia, hacer un híbrido con la cultura boliviana. Como si fuera el resultado de una conquista, pero inversa.

Esta obra la pueden adquirir de la editorial LULU, en esta dirección: http://www.lulu.com/content/466017
Roberto Cáceres ha escrito también el relato Línea 257 editada por Yerba Mala Cartonera.


1 comentario:

sofianitro dijo...

Este blog es un espejo, siento casi como si yo lo hubiera escrito.